Una faja bien elegida y bien cuidada te acompaña por mucho tiempo. Aquí tienes lo esencial para usarla con comodidad y que conserve su compresión lavado tras lavado.
1. Elige tu talla real
La talla correcta es la base de todo: moldea sin apretar de más y protege tu piel del roce.
- Con una cinta métrica, mide tu cintura en el punto más estrecho y tu cadera en el punto más ancho. La cinta va ajustada pero sin apretar, respirando normal y con el abdomen relajado.
- Busca tu talla en la tabla de medidas o usa la calculadora de tallas.
- Si estás entre dos tallas, elige la menor si buscas más compresión o la mayor si prefieres más comodidad.
- Una talla más pequeña no moldea más: genera pliegues, roce e incomodidad.
- Después de una cirugía, la talla depende de la inflamación de ese momento, no de tu talla habitual. Planéalo con tu cirujano antes del procedimiento.
2. Cómo ponértela
- Póntela sobre la piel limpia y seca. Si quieres evitar el roce, usa debajo una prenda interior sin costuras.
- Empieza cerrando por la hilera de broches más holgada.
- Sostén el tejido hacia arriba con una mano mientras cierras con la otra, para que no quede piel pellizcada en el cierre.
- Alisa la tela: sin pliegues ni bordes enrollados. Si un pliegue no se alisa, revisa la talla o el modelo.
- A medida que tu cuerpo se adapta, pasa a la siguiente hilera de broches para graduar la compresión.
3. Cuánto tiempo usarla
- Uso diario: empieza con pocas horas y auméntalas poco a poco según cómo te sientas. Dale descansos a tu piel y quítatela para dormir.
- Postparto: empieza solo con el aval de tu médico. Si tu parto fue por cesárea, espera la aprobación de tu obstetra. Conoce más en nuestra guía de faja postparto y en las fajas postparto.
- Postquirúrgico: la faja es parte de tu recuperación. El modelo, las horas y las semanas de uso los indica tu cirujano. Revisa nuestra guía de fajas postoperatorias y las fajas postquirúrgicas.
4. Cuida tu piel
- Hidrata tu piel todos los días.
- Usa una prenda interior sin costuras debajo de la faja.
- Mantén tu faja siempre limpia.
Quítatela y revisa la talla o la compresión si notas:
- Una marca roja que no desaparece minutos después de quitártela.
- Hormigueo.
- Irritación o rozaduras.
Si estás en un proceso postparto o postoperatorio, consulta con tu médico.
Más consejos en cuidado de la piel bajo la faja.
5. Lava y seca tu faja
El calor, el cloro y el sol directo son los principales enemigos del Powernet y del elastano. Evítalos y tu faja conservará su compresión por más tiempo.
- Lávala a mano o en bolsa de lavado, con agua fría o tibia.
- Usa jabón suave.
- No uses cloro ni suavizante: degradan el elastano.
- Sécala a la sombra. Nunca en secadora, al sol directo ni sobre fuentes de calor.
- Sigue siempre las instrucciones de la etiqueta de tu prenda.
- Si la usas en tu recuperación postquirúrgica, ten al menos dos para alternarlas mientras una se lava.
6. Cuándo revisar o cambiar tu faja
- Si tu medida cambió (por ejemplo, cuando baja la inflamación después de una cirugía o del parto): ajusta los broches o pasa a una talla menor.
- Si notas un defecto, como una costura abierta o pérdida de compresión antes de tiempo: revisa nuestra política de cambios, garantías y devoluciones.
- Compra en canales oficiales: solo una faja original tiene la garantía de la marca. Aprende a reconocerla en cómo saber si tu faja es original y lee nuestra advertencia sobre falsificaciones.
Preguntas frecuentes
¿Puedo dormir con la faja?
Si la usas para moldear tu figura, no: quítatela para dormir y dale descanso a tu piel. En postparto o postoperatorio, sigue la indicación de tu médico.
¿Una talla más pequeña moldea más?
No. Una talla menor genera pliegues que se marcan en la ropa, roce e incomodidad. Tu talla es la que corresponde a tus medidas reales.
¿Puedo lavarla en lavadora?
Lo ideal es a mano. Si usas lavadora, métela en una bolsa de lavado, con agua fría o tibia y jabón suave, y nunca la pases por la secadora.
¿Cómo sé si mi faja Salomé es original?
Revisa nuestra guía para reconocer una faja original. Las imitaciones no tienen garantía de la marca.
¿Necesitas ayuda para elegir tu faja?
Escríbenos desde nuestra página de contacto y te acompañamos a encontrar la tuya.
La faja no te limita. Te libera.
